Marzo/March

2025

Reflexión


Durante todo el mes de Febrero, nuestro Señor Jesus nos avisó sobre como es su trato con sus hijos. Nos ha llamado a limpiar nuestra tierra (corazon), nos ha ordenado a trabajar y a amar. Una vez que el Señor nos da una orden, queda en nosotros el hacerla porque si no la hacemos, nuestro Dios nos disciplinará y no nos gustará su corrección. El propósito de esta enseñanza so debe a la capacitación que E ya nos ha dado para toda buena obra. No debemos temer a realizar nada que el Señor nos ordene hacer porque el Espíritu de Dios nos da audacia. Nos ayuda ante el miedo o la timidez al enfrentar lo obstaculos que encontramos en nuestro vivir. El Espíritu de Dios nos da el poder para amar a quienes no nos aman. La valentia para luchar con gigantes si es necesario y la autoridad para corregirnos a nosotros mismos. Ya tenemos en nosotros todo lo necesario para ejecutar la bue batalla de la fé, solo debemos esforzarnos y activar los regalos de Dios en nosotros.




Reflection

All through the month of February, our Lord Jesus Christ let us know about how he deals with his children. He has ordered us to clean our soil, (represented by our heart), to work, and to love. Once God gives us a command, we must pursue to accomplish it. Every command God gives us brings consequences we have to endure depending on the decisions we decide to take. No one likes to experience correction. The word of God states that no discipline is pleasant, but it brings a harvest of righteousness. The purpose of this process of training is to bring out and activate all the gifts God has deposited in us. God'S Spirit helps us to be brave in front of challenges, gives us the power to love the unlovable, and the self-control to keeps us from falling of His grace. We have everything we need to fight the good fight of faith. We just need to be brave, courageous, and perseverant because the rest is up to God. He will be with us always whenever we may go.